Publicado en: El Comercio (28.06.2026)
Más importante que definir si el presidente del Consejo de Ministros es de Fuerza Popular o un independiente resulta la composición integral del Gabinete. Este deberá tener tres características centrales. En primer lugar, debe mostrar figuras políticas. Me refiero a ministros que puedan estar en la capacidad de moverse territorialmente para gestionar y ser efectivos voceros del gobierno. Por ello, es importante que no sea un Gabinete limeño, sino que incluya a varias figuras regionales.
Dos. El presidente del Consejo de ministros debe ser cercano y de toda confianza de Keiko Fujimori, porque esa cercanía es fundamental para reducir tensiones de la dinámica gubernamental, en el trabajo de coordinación con los distintos sectores ejecutivos, así como con autoridades subnacionales y el Congreso. Y tercero, estos ministros deben tener la habilidad y liderazgo para convocar rápidamente a sus equipos de dirección, con el objeto de recomponer y fortalecer el nivel del aparato de la administración pública, que se ha deteriorado considerablemente en el reciente quinquenio.
La columna vertebral gubernamental en el corto plazo podría estar en la PCM y los ministerios de Economía y Finanzas, Interior, Agricultura, Salud y Transportes y Comunicaciones. Se requiere a personas experimentadas, sin antecedentes ni escándalos de corrupción y con capacidad de concertar.
Además, será fundamental que Keiko Fujimori entienda, desde el primer día, que va a tener una oposición marcada en las regiones que mayoritariamente votaron en contra de ella. El nuevo gobierno debe lograr ejecutar algunas acciones concretas muy pronto, más allá de los discursos. ¿Cuáles son los gestos que se requieren? Por ejemplo, que el MEF recupere su peso específico frente al Congreso, que la cartera de Agricultura sea una piedra angular para el sur y las zonas rurales en todo el país, que se verán afectadas por el fenómeno de El Niño y se sientan lejanas al poder central.
Los ministros deben tener un peso específico, ser capaces de responder a interpelaciones en el Parlamento y saber gestionar con los nuevos gobernadores regionales, que serán elegidos en octubre, considerando que muchos de ellos serán opositores al Gobierno.
Entre los riesgos, hay varios, el primero es la debilidad del liderazgo de Fujimori Higuchi. Esto por haber ganado por una diferencia muy estrecha y luego de una votación baja en la primera vuelta, poco más del 17% de los votos válidos. También por factores que no dependen de ella, como la intensificación del fenómeno de El Niño. Sin embargo, a pesar de tener una marcada oposición, Keiko Fujimori tiene la ventaja de una economía que viene bien o lo que lleva el 2026, con positivo ánimo de inversiones y que, al inicio de su gestión, parte de la atención mediática y debate público estará en las próximas elecciones municipales y regionales.


